Algunas claves para mejorar tu zancada

Es la medida del paso que da un atleta, y de ahí su gran importancia, ya que la velocidad al correr es equivalente al largo del paso y la frecuencia de éste. El primer paso para mejorarla es observar lo que se está haciendo actualmente.

5 de mayo de 2017

Es la medida del paso que da un atleta, y de ahí su gran importancia, ya que la velocidad al correr es equivalente al largo del paso y la frecuencia de éste. El primer paso para mejorarla es observar lo que se está haciendo actualmente.

Al correr realizamos movimientos repetitivos con varias zonas de nuestro cuerpo. La manera en que movemos nuestros brazos, y las zancadas que damos, son fundamentales para economizar energía durante la carrera. Y precisamente sobre la zancada te daremos algunos consejos a continuación, para que así puedas mejorar tu rendimiento.

La zancada es la medida del paso que da un atleta, y de ahí su gran importancia, ya que la velocidad al correr es equivalente al largo del paso y la frecuencia de éste. El primer paso para mejorarla es observar lo que se está haciendo actualmente. Un buen método es realizar una grabación y visualizar las fases de la zancada, que son el apoyo (momento desde el aterrizaje hasta el despegue) y el vuelo (recuperación). Lo que se debe buscar es permanecer la misma cantidad de tiempo en ambas fases. Lo ideal es que el pie aterrice más o menos directamente debajo de las caderas. En este punto ayuda mucho la consulta a un entrenador deportivo y la realización de trabajos de pista.

Otro aspecto importante, y pregunta frecuente de todos los corredores, es la longitud ideal de la zancada. Si se realizan zancadas muy largas se estará obligando a que los pies caigan con la parte delantera y no con los talones. Y también se estará realizando un esfuerzo adicional que provocará más cansancio. Pero unas zancadas muy cortas no serán de gran ayuda tampoco. En la medida que hagas más kilometraje tu cuerpo tenderá a buscar un paso cómodo. La postura, e incluso el movimiento de los brazos, se podrá corregirlos corriendo en la pista o en un gimnasio frente a un espejo. También se puede mejorar la longitud de la zancada incrementando el movimiento de la pierna hacia atrás y el rango de movimiento.

El último aspecto a considerar es la frecuencia o cadencia de la zancada óptima. Una frecuencia baja puede contribuir a lesiones, además de llevarnos a desarrollar poca velocidad. Para mejorar la frecuencia hay que concentrarse en hacer pasos rápidos y suaves. En un principio puede ser necesario disminuir la longitud de la misma para acelerar la cadencia. Los corredores de élite suelen correr de manera más eficiente ya que tiene menos desplazamiento vertical (esto significa que tan alto se eleva el corredor con cada pisada), menos sobrezancada (extensión de la pisada), y menos tiempo de contacto del pie con el suelo (lo que reduce el frenado). Además, tienen una frecuencia de pisada más rápida y mayor control en la longitud de la misma.