Bajó más de 100 kilos con ejercicio y dieta

Un analista de datos llevaba una vida sedentaria y con mala alimentación, hasta que un día decidió cambiar su rutina.

7 de marzo de 2021

La obesidad no fue siempre parte de la vida de Sean Dooley, un analista de datos que tiene casi 40 años.

Anteriormente, alternaba partidos de fútbol y de rugby, pero a raíz de la demanda de trabajo que tenía, fue dejando de lado esos ratos libres y al deporte, para enfocarse en una rutina sedentaria, con largas jornadas delante de una computadora.

Además, la mala alimentación fue un complemento letal para su físico. Pizzas, hamburguesas y muchos pedidos de comida rápida eran parte de su día, por lo que su peso comenzó a subir, hasta llegar a tener 193 kilos.

Lo cierto es que Sean, un analista de datos y consultor de marketing que reside en Cincinnati, Ohio, Estados Unidos, vio como su cuerpo cambió y ya no tenía la misma calidad de vida. No podía caminar al mismo ritmo, y menos subir escaleras con facilidad. Ni hablar de agacharse o cortarse las uñas de los dedos de los pies.

Pero todo empeoró cuando su pequeña hija lloró porque no se podía tirar al suelo para jugar con ella, o cuando le negaron poder disfrutar de un juego en Disney por su peso.

Allí fue cuando decidió poner un freno a su situación y a cambiar.

Punto de quiebre

El tiempo libre era poco y no encontraba muchas variantes para poder corregir su situación y volver a lucir muchos menos kilos, hasta que pidió consejos a un entrenador.

Empezó por tener una dieta keto, compuesta principalmente por carbohidratos.

Pero además, buscó una actividad de bajo impacto, a causa de un fuerte dolor en una de sus rodillas, generado por el sobrepeso.

Así fue como empezó a hacer remo en una máquina. Los primeros días eran entrenamientos de no más de 20 o 30 minutos, y con baja intensidad. No era gran cosa, pero significaría el primer paso.

De a poco comenzó a perder kilos y eso lo entusiasmó. Todos los días encaraba un reto mayor y la motivación creía.

El verse mucho mejor delante del espejo era lo que lo llevaba a soñar con recuperar la figura de años anteriores.

Hoy, su cuerpo tiene 88 kilos, producto de entrenar seis veces a la semana, con ejercicio, una rutina de running (principalmente para entrar en calor antes de ir al gimnasio de musculación), ciclismo, y también días de natación.

Muchas veces, también suma clases de HIIT, resistencia, fuerza e incluso yoga.

«Si tengo tiempo, incorporo el yoga a mi rutina, al menos durante cuatro días a la semana, realmente me hace muy bien», cuenta Sean.

Hoy, su dieta se basa en pocas proteínas, nada de azúcar, es vital evitar los carbohidratos procesados.

Finalmente, reflexiona: «Lo más complejo es empezar, pero cuando comienzas a ver resultados y notas como tu cuerpo cambia, te motivas para seguir».

Lo cierto es que con entrenamiento constante y una dieta, logró perder 105 kilos y hoy su vida es completamente diferente.

NdeR: Desde Más Aire recomendamos antes de iniciar y realizar cualquier tipo de entrenamiento siguiendo instrucciones de redes sociales, consultar a un entrenador y hacerse chequeos médicos.

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