¿Correr o no correr con gripe?

Un estudio del científico americano Steffan Weidner señala que si se padecen dolores del cuello hacia arriba del cuerpo, el ejercicio puede ser recomendable. Ahora bien, si se presentan dolores en la zona de la espalda y pulmones, en la zona lumbar o en las articulaciones, es mejor estar en reposo.

8 de mayo de 2021

La gripe es una de las enfermedades más comunes y temidas por los deportistas. Incluye dolor de cabeza, de cuello, en el pecho, de articulaciones, fiebre alta, estornudos ocasionales y tos profunda. Además, sino se trata a tiempo puede terminar en una pulmonía.

Así que lo mejor es tomar las debidas precauciones para prevenir los resfriados. Pero en el caso de las personas que practican el running eso, por suerte, es bastante bastante fácil, ya que una manera de evitar este padecimiento es practicar dicho deporte.

El motivo es muy sencillo: los glóbulos blancos se activan al correr y el sistema inmunológico se potencia con el movimiento y la oxigenación.

Pero más allá de eso, siempre hay que escuchar al cuerpo. Por ejemplo, un estudio del científico americano Steffan Weidner señala que si se padecen dolores del cuello hacia arriba del cuerpo, el ejercicio puede ser recomendable.

Ahora bien, si se presentan dolores en la zona de la espalda y pulmones, en la zona lumbar o en las articulaciones, es mejor estar en reposo. En resumen, si se tiene dolor, poca energía y tos, no hay que dudar: no se debe salir a correr.
Hay que tener en cuenta que los ejercicios físicos con demasiada exigencia y alta intensidad reducen la eficiencia del sistema inmunológico, empeorando la enfermedad. Por el contrario, un ejercicio practicado en forma moderada y prudente puede mejorar y fortalecer dicho sistema.

En el caso de que ya se cuente con los síntomas de la gripe, lo importante es seguir ciertos consejos para evitar que se propague, así no será necesario reducir los entrenamientos o las carreras durante largos períodos. En ese sentido, es importante aumentar el consumo de alimentos con antioxidantes; mantener una alimentación lo más alcalina posible; complementar la dieta incluyendo el ajo, ya que sus principales componentes (la alcalina y el sulfuro de alilo) mantendrán alejados los microbios y virus del organismo; y tomar bebidas isotónicas naturales, sin aditivos, ni azúcares refinados.

Además, beber la infusión de eucalipto y tomillo cuanto se tengan los primeros síntomas, ya que ambos son poderosos desinfectantes y expectorantes; utilizar prendas con tejidos técnicos, adecuados a la época del año; abrigarse bien después de correr; y tomar el descanso necesario para que el cuerpo se recupere.

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