La aromaterapia ayuda a mejorar tu rendimiento

Los receptores olfativos funcionan detectando un aroma y enviando información a una pequeña zona del cerebro conocida como el bulbo olfatorio, que clasifica y organiza estas señales en el sistema límbico.

9 de mayo de 2019

Muchos no lo saben, pero la aromaterapia es clave a la hora de practicar deporte. Sí, oler bien nos servirá para mejorar el rendimiento, reducir la fatiga, el dolor y aumentar el buen humor.

La nariz humana puede identificar más de 100 aromas diferentes y es diez mil veces más precisa que el sentido del gusto. Y los receptores olfativos funcionan detectando un aroma y enviando información a una pequeña zona del cerebro conocida como el bulbo olfatorio, que clasifica y organiza estas señales en el sistema límbico. ¿Qué es? Esa parte primitiva del cerebro que se encarga de la memoria, las emociones y los comportamientos básicos como el instinto de alimentación, o la reacción de lucha o huida, la estimulación sexual, el placer y hasta la adicción, entre otras cosas.

Es así que, aunque no nos damos cuenta, lo que olemos puede influir en el estado de ánimo, salud y hasta mejorar el rendimiento deportivo. Puede ser que olamos bien o mal a una persona, y eso es incluso independiente de su limpieza corporal. Decimos que algo “nos huele mal” cuando una situación no nos agrada o sospechamos de algo oculto. El olfato es un sentido que no trabajamos, pero nos da información muy útil.

Para la aromaterapia los aceites aromáticos son fundamentales. Aunque vale aclarar que, aunque se los llama así, no son realmente aceites, sino concentrados muy potentes de plantas o partes de plantas aromáticas que se obtienen por destilación. Se deben utilizar con precaución porque, aunque son naturales, también poseen efectos secundarios como quemaduras, alergias, sensibilidad, dolor de cabeza o náuseas. Por eso es que se los debe diluir en un aceite vegetal virgen, usando entre cinco y diez gotas por cada 50 ml de aceite.

También se debe tener en cuenta que algunos aceites esenciales -como la menta, la pimienta negra o el eucalipto- son incompatibles con tratamientos homeopáticos. Además, nunca se los debe ingerir, ya que la mayoría son tóxicos y sólo pueden ser aplicados externamente.

Por otra parte, es bueno saber para qué sirve cada uno de ellos. Por ejemplo, si se quiere evitar la ansiedad que suele sentirse antes de una competencia habrá que recurrir a unas gotas de aceite esencial de rosa, bergamota, lavanda o manzanilla. O, si se busca un efecto antiinflamatorio, la opción es un masaje relajante con aceite y unas gotas de clavo, rosa, helicriso, gaulteria o lavandín.
En casos de dolor, los mejores aceites esenciales son clavo, romero, lavanda, sándalo, salvia blanca o camomila. Si se busca aumentar la capacidad respiratoria, habrá que oler o aplicar debajo de la nariz, y detrás de las orejas, unas gotas diluidas de menta, eucalipto, tomillo, alcanfor o pino. Mientras que para el cansancio muscular se puede recurrir a un masaje con unas gotas de albahaca, geranio, mejorana, nuez moscada, pino, romero o tomillo.

Y más allá de los casos específicos detallados anteriormente, a continuación te contaremos un poco más sobre los ingredientes claves para la aromaterapia, para que sepas cuáles son sus principales funciones y beneficios.

Orégano: es un estimulante energético natural. Unas gotas en aceite de palta son la base de un masaje que, después de la ducha matutina o de un entrenamiento intenso, servirá para recargar las pilas.
Cítrico: funciona como un buen reemplazo para el perfume y el desodorante. Es antiséptico, antivírico, digestivo y antidepresivo.

Romero: es conocido como el “ginseng mediterráneo”, y se trata de una de las esencias claves para el deporte, por sus propiedades antiinflamatorias y porque ayuda a entrar en calor.
Menta: es refrescante y antibacteriano; alivia el cansancio mental y físico; es un relajante muscular; y es muy bueno en infecciones respiratorias y alergias porque alivia la bronquitis, la sinusitis y el asma.
Limón: es refrescante y sirve como anti- bacteriano; antianémico; y antiinflamatorio.

Geranio: muy importante si se lo aplica en la piel en zonas de mala circulación y celulitis.

Tomillo: se trata de un potente antiséptico que evita infecciones de hongos, bacterias y virus. Basta añadir unas gotas al aceite de oliva virgen para aplicar el masaje sobre pecho, oídos, espalda o en heridas bien lavadas.

Bergamota: funciona como un antidepresivo fantástico. Es muy bueno para utilizarlo, incluso, en spray y esparcirlo en la casa o el lugar de trabajo.

Lavanda: para los hiperactivos la lavanda es un relajante natural muy útil. También ayuda a retrasar la aparición de arrugas y relaja la expresión cansada.

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