Marieke Vervoort, la atleta paralímpica que decidió morir

Con cuatro medallas en Juegos Olímpicos, tras brillar en Rio 2016 pidió que se practique la eutanasia. Padeció una enfermedad degenerativa incurable de los músculos y la columna vertebral que le causaba dolor severo, parálisis en las piernas y dificultades para dormir.

27 de agosto de 2020

Marieke Vervoort fue una atleta paralímpica nacida en Flamenco, Bélgica, que se destacó en atletismo y triatlón. Luego de una brillante actuación en los Juegos de Rio 2016, en Brasil, anunció públicamente el pedido de morir mediante eutanasia, lo que sucedió en 2019.

¿Quién fue y cuáles fueron las razones para tomar esa decisión?

En su inicio en el deporte, Vervoort jugó básquet en silla de ruedas, pero luego pasó a nadar y empezó a competir en triatlones, consagrándose campeona mundial de triatlón adaptado en 2006 y 2007.

Además, participó en el Ironman Triathlon en Hawai, Estados Unidos.

En los Juegos Olímpicos de Londres 2012 ganó dos medallas: la de oro en la carrera de silla de ruedas T52 de 100 metros, y la medalla de plata en la carrera de silla de ruedas T52 de 200 metros.

A pesar de sus éxitos, Marieke tenía una rival a la que le presentaba batalla cada día: una enfermedad que le impedía ser feliz.

Desde los 14 años fue diagnosticada con distrofia simpática refleja, una enfermedad degenerativa incurable de los músculos y la columna vertebral que le causaba dolor severo, parálisis en las piernas y problemas para dormir.

Fue por eso que en 2008 firmó la petición para morir por eutanasia.

Al margen de ello, seguía brillando en el deporte. En 2013 alcanzó el récord europeo de 33.65 en la carrera T52 200 m en Oordegem, Bélgica.

También estableció récords mundiales en el T52 400 metros en Kortrijk, Bélgica, y el T52 800 metros en Oordegem en 2013.

Un año más tarde, en el Gran Premio de Atletismo ParAthletics IPC celebrado en Nottwil, Suiza, se impuso en los 200 metros, así como los 1,500m y 5,000m, registrando récords mundiales.

En el Campeonato Mundial de Atletismo IPC 2015 en Doha, Qatar, obtuvo las medallas de oro en las carreras T52 100 m, 200 m y 400 m, y se convirtió en campeona mundial.

En los Juegos Paralímpicos de Río 2016 ganó la medalla de plata en la carrera de silla de ruedas T51/52 en 400 metros y el bronce en la T51/52 en los 100 metros.

Además de desmayos (algunos ocurridos en competencias, que derivaron en accidentes), Vervoort también sufría de epilepsia, y vivía con su perro Zenn, que pudo alertarla sobre un próximo ataque una hora antes de que ocurriera.

El 22 de octubre de 2019, a los 40 años y tras obtener el visto bueno por varios médicos, le fue practicada la eutanasia, dejando un imborrable recuerdo dentro del atletismo y triatlón.

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