Razones por las que tus abdominales no se ven

Muchas personas se obsesionan en poder lucirlos, aunque pocos lo logran. A continuación te contamos siete motivos que te impiden hacerlo.

15 de agosto de 2017

Muchas personas se obsesionan en poder lucirlos, aunque pocos lo logran. A continuación te contamos siete motivos que te impiden hacerlo.

Los abdominales están formados por diferentes músculos. Por un lado, el recto abdominal, que se extiende desde la pelvis al esternón, y cuya función básica es flexionar el tronco, aumentar la presión abdominal y estabilizar la pelvis. También están los oblicuos externos, que se originan en las ocho costillas inferiores y se insertan a lo largo de la pelvis. Estos músculos rotan y flexionan lateralmente el tronco, y comprimen el abdomen. Mientras que los oblicuos internos se encuentran por debajo de los oblicuos externos, y actúan para girar y flexionar lateralmente el tronco y comprimir el abdomen.

Los abdominales forman parte del conjunto de músculos conocido como core, que también componen los músculos de la cadera y la espalda baja. Y muchas personas se obsesionan en poder lucirlos, aunque pocos lo logran. A continuación te contamos algunas razones que te impide hacerlo.

Mala alimentación: podrás hacer 5.000 abdominales por día, pero si no comés de manera correcta eso no servirá de mucho. El running y un elevado gasto energético te ayudará en la búsqueda de abdominales vistosos, pero nada puede vencer a una dieta llena de comida basura, calóricas y poco nutritivas.

Correr poco: el running es una actividad física sumamente beneficiosa para quienes necesitan eliminar la grasa corporal acumulada, ya que al moverte consumes una mayor cantidad de calorías que cuando estás inactivo. Además, el correr no sólo genera un mayor gasto energético al hacerlo, sino que también te permite quemar calorías mientras descansas, ya que acelera tu metabolismo basal.

Consumir poca agua: junto al oxígeno, el agua es una de las sustancias más importantes para la vida humana, y representa entre el 50 y el 60% del peso corporal, además de proporcionar el medio donde se desarrollan la mayoría de los procesos corporales. Aunque la mayoría de las personas piensa en el agua como una forma de hidratación, lo cierto es que según algunos estudios el agua puede ayudarte a adelgazar, ya que se determinó que después de beber medio litro de agua se logró un incremento del metabolismo basal del 30%. En base a los resultados los investigadores concluyeron que consumir dos litros de agua al día, podría aumentar el gasto energético en aproximadamente 100 calorías.

Incorporar carbohidratos en exceso: es muy normal ver corredores que salen a realizar un entrenamiento de media hora y que apenas terminan de correr consumen muchos carbohidratos para “recuperarse más rápido”. Lo ideal es evitar el consumo innecesario de carbohidratos y eliminar por completo aquellos alimentos procesados llenos de ellos y sin nutrientes.

Dormir poco: el sueño juega un papel importante en tu salud física y emocional, ayudando a la función cerebral, lo que reduce el riesgo de enfermedades crónicas, promueve el bienestar mental y fortalece el sistema inmunológico. A la vez la pérdida de sueño se asocia con aumento del hambre y el apetito. Hay estudios que demuestran que las personas privadas de sueño por una noche sufrieron un aumento de los antojos por comida chatarra y una disminución en las decisiones racionales de alimentación.

Falta de sexo: las relaciones sexuales tienen un impacto positivo en la salud mental, física y social de las personas. Y, además, ayudan a quemar calorías, por lo que también puede ser de gran ayuda para marcar y definir tus abdominales.

El error de las “recompensas”: muchos corredores terminan de entrenar, se sienten con apetito y creen que pueden comer cualquier cosa (total ya han quemado calorías). Esas “recompensas” pueden ser un verdadero problema, porque terminarías comiendo más calorías que las recomendables.

Temas relacionados
/