Sale a caminar 450 kilómetros para «despejar su mente» luego de pelear con su esposa

Un verdadero amante del trekking resultó ser un italiano residente en Como, que luego de una discusión, estuvo una semana recorriendo cerca de 60 kilómetros por día.

9 de diciembre de 2020

Un ciudadano italiano caminó más de 450 kilómetros sin darse cuenta, tras salir a dar una vuelta y «despejar su mente» luego de discutir con su esposa.

El periódico Il Resto Del Carlino contó la historia de este ciudadano de 48 años, que se fue de su casa luego de tener una acalorada discusión con su esposa.

El hecho sucedió en la lcalidad de Funo, en la región de Bologna. Allí, la policía local detuvo al hombre pasada la medianoche mientras realizaban turnos nocturnos para fiscalizar que se cumpliese el toque de queda, una de las medidas sanitarias que ha implementado el país europeo para frenar el contagio de coronavirus.

Ante la situación de ver a un caminante en medio de la noche, lo que infringe las normas decretadas por el Estado, los policías procedieron a detenerlo.

Eran las dos de la mañana, y el hombre rengueaba en la ruta, cerca de Gimarra.

Tenía frío y hambre, pero estaba lúcido y no mostró resistencia a la detención. De hecho, se mostró relajado.

Al hablar con el hombre, los policías se sorprendieron con su historia…y más al percatar que residía en la localidad de Como, a 450 kilómetros del lugar.

Así fue como les relató que una semana atrás había mantenido una pelea con su esposa y para aliviar tensiones y sacarse de la mente el momento, decidió salir a caminar sin parar.

Lo cierto es que avanzó cerca de 60 kilómetros por día, y se alimentó de comida que le brindaban personas que encontraba al paso.

Si bien al principio los policías estaban contrariados y les costaba creer la historia, al momento de chequear los datos, comprobaron que el sujeto tenía una orden de búsqueda, ya que desapareció de su casa hace una semana.

Lo primero que le dijo el hombre a la policía fue: «Vine a pie para acá. No usé ningún medio, solamente salí a caminar y no me detuve.

«En estos días comía y bebía porque la gente que encontraba en el camino me ofrecía agua y comida. Estoy bien. Solo estoy un poco cansado», relató el vecino comense.

Luego de trasladarlo a la comisaría del lugar para corroborar su identidad, las autoridades italianas derivaron al hombre a un hotel de la zona para que durmiera un poco y recuperara fuerzas.

Al día siguiente, su esposa pasó a buscarlo y se reconciliaron.

Más allá de este «final feliz», antes de poder volver a su domicilio, el hombre debió abonar una multa de 400 euros por quebrar las leyes, dado que estaba fuera de su hogar pasado el toque de queda instaurado por el Gobierno.

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