De runner a triatleta, ¿cómo lograrlo?

El primer paso es tener paciencia porque natación y ciclismo son disciplinas muy distintas al running. Vale la pena, ya que al cabo de un tiempo serás un atleta mucho más completo. Todos lo que hay que saber.

16 de agosto de 2020

El “boom” vivido por el running en la última década ha dado paso al auge de modalidades deportivas en las cuales está incluido, como el trail running o el triatlón. Las razones por las que sólo correr ya no es suficiente y muchas personas buscan algo más se pueden resumir en tres: la caída en la monotonía y, por tanto, la búsqueda de nuevos desafíos o estímulos deportivos; tratar de destacarse en una especialidad diferente; o como alternativa a una lesión o problema físico que nos impida correr.

Pero para quienes deseen pasar de ser corredor a convertirse en un triatleta hay una serie de pautas a tener en cuenta: lo primero es la delimitación de objetivos en términos competitivos; y lo segundo, que está en directa relación con el punto anterior, es hacer una valoración deportiva de nuestro nivel en cada prueba. Es necesario ser honestos con nosotros mismos y plantearnos objetivos realistas de acuerdo a nuestras posibilidades de rendimiento y evolución.

Natación

Para empezar a incursionar en la natación es necesario potenciar la musculación. El corredor de fondo, por su bajo peso, suele escasear de masa muscular de cintura hacia arriba, y por su escasa coordinación generalmente tiene serios problemas en la disciplina de la natación en su paso al triatlón. Este es quizá el mayor motivo de no atreverse a dar el paso al triatlón o el abandono del mismo, y es por tanto una de las claves a tener como prioridad tanto en las primeras semanas como durante nuestra trayectoria en el triatlón.

La carga semanal y periodización de este trabajo vendrá determinado por nuestro nivel previo en la natación, pero generalizando, y teniendo en cuenta que suele ser la disciplina que más problemas nos ocasiona, podríamos hacer tres grupos:

1) Triatleta nadador novato: en este caso el primer asunto a mejorar será la técnica de natación. Lo recomendable para estas personas es acudir a un centro de iniciación en el cual un entrenador de natación les ayude a mejorar su técnica y asentar las bases para poder afrontar un entrenamiento más consistente cuando llegue el momento adecuado. En este caso, lograr una buena base técnica ha de ser nuestra prioridad y deberíamos ir a esos entrenamientos al menos tres días a la semana.

2) Triatleta nadador tipo medio: este grupo de personas deberá buscar en las primeras semanas la readaptación de su modo de nadar. Ajustarán y afinarán aspectos técnicos en los que puedan tener alguna carencia, y comenzarán la acumulación de un volumen mayor de kilómetros nadados, en base a una secuencia de incremento semanal de, aproximadamente, un 7-10 por ciento.

3) Triatleta nadador que tiene la natación como prueba de origen: en este caso el aspecto clave será la adaptación a las otras dos disciplinas, especialmente a la carrera.

Ciclismo

Esta disciplina no suele ser tan desconocida para el corredor como la natación. Es más, resulta hasta relativamente frecuente que un corredor practique ciclismo en varios momentos del año como puede ser el verano -para mantener la forma en nuestras vacaciones atléticas-, o en periodos de lesión. Las claves que un corredor debe tener en cuenta a la hora de comenzar unos entrenamientos constantes en bicicleta son las siguientes:

1) Si se es muy novato en la materia, hay que lograr tener un buen control de la bicicleta antes de salir a rodar por carreteras concurridas.

2) Entender que las sensaciones serán completamente diferentes, con umbrales cardiacos distintos a los que tendremos corriendo. Por eso no debemos tratar de llegar a la misma sensación de esfuerzo puesto que será casi imposible.

3) Tomar en cuenta que la fatiga muscular también será diferente.

Entrenamiento de la carrera a pie

Hay que saber que si optamos por pasarnos al triatlón nuestro nivel en el running no sólo no se mantendrá sino que empeorará, al menos hasta que mejoremos en otras disciplinas. Además, correr es un tipo de actividad deportiva que proporciona patrones posturales muy concretos y poco flexibles; no es un deporte de gran riqueza de movimientos (es cíclico en sus movimientos, unidimensional, y de contracción muscular continua).

El corredor es un gran especialista en su propio deporte, pero por las razones expuestas suele tener: problemas de coordinación, que inciden en la natación; problemas de movilidad, que inciden en la natación; problemas de flexibilidad, que inciden en natación y ciclismo; problemas de fuerza, que inciden en natación y ciclismo; y problemas de escaso peso, que inciden en natación.

Por lo tanto, en el primer momento del paso al triatlón hay que tener paciencia. A la larga el rendimiento a la hora de correr se recuperará, y uno acabará convirtiéndose en un atleta mucho más completo.

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